El currículo se concibe como el referente normativo a partir del cual se establecen
una visión y una estrategia orientadas hacia la formación de sujetos libres, democráticos
y transformadores de la realidad material, social y cultural. Tal como lo establecen los
fundamentos curriculares vigentes, el currículo viene a constituirse en la estrategia
clave de la educación para el logro de las intenciones educativas, al tiempo que expresa
la fundamentación y orientación del proceso formativo, asumiendo el compromiso de
promover el desarrollo pleno e integral de las capacidades humanas.
El currículo de la educación dominicana, establecido, mediante la Ordenanza 1’95, ha
sido objeto de un proceso de revisión y actualización. Ese proceso se encamina hacia la
adopción de un nuevo diseño curricular que responde a la necesidad de contribuir al
fortalecimiento de la calidad de la educación dominicana, adecuándola a la realidad en
relación a las condiciones y los retos de la sociedad y del conocimiento en el siglo XXI.
En la fundamentación del currículo de la educación dominicana se integran tres
orientaciones: el enfoque histórico-cultural, el enfoque socio-crítico y el enfoque de
competencias. La convergencia de estos enfoques representa un enriquecimiento
conceptual en función de las teorías psicopedagógicas vigentes que intentan dar
respuesta a los complejos retos educativos de estos tiempos.
Uno de los cambios más importantes que el reciente Proceso de Revisión y Actualización
introduce al currículo dominicano es la incorporación del enfoque de competencias.
La incorporación de las competencias, además de expresar las intenciones educativas,
permite enfatizar la movilización del conocimiento, la funcionalidad del aprendizaje
para la integración de conocimientos de diversas fuentes en un contexto específico,
dando lugar a un aprendizaje significativo.